Ningún espacio coincide con tus filtros.
Estudios, galerías, salas de ensayo, cuartos oscuros y espacios de proyectos, cada uno publicado por la persona o el colectivo que lo lleva de verdad. Unos van por días, otros por meses, algunos abren la puerta a quien quiera pasar y unos cuantos son una mesa compartida dentro de la sala más grande de otro. Las fotos las hace el propietario y no una inmobiliaria.
El anuncio lleva un precio con su unidad, por hora, por día o por mes, o ninguno cuando el dueño prefiere hablarlo antes. Después va el tipo de sitio con sus propias palabras, una lista corta de lo que hay, una imagen de portada y la ubicación hasta la ciudad. Lo que ves se parece bastante a cómo está el local un martes de trabajo.
Se filtra por ciudad, tipo y precio, y se ordena por lo más nuevo o por lo más barato. Cuando algo encaja, le escribes al dueño contándole para qué lo quieres; tu nombre y tu correo van con el aviso y la respuesta llega por correo. En Spanish Artists no hay calendario ni paso de pago. Lo que acordéis lo acordáis vosotros dos.
Lo que decide la cosa casi nunca está en el titular: la altura del techo, si el suelo aguanta el agua, si puedes lijar a las nueve de la noche sin que aparezca el vecino en la escalera, si el alquiler va mes a mes o te ata un año entero. Quien alquila suele meterlo en la descripción porque igualmente se lo van a preguntar.